Con motivo de las Fiestas de Primavera de Murcia 2026, se han habilitado diferentes espacios y medidas para facilitar la participación de personas con movilidad reducida en los principales actos festivos. Impulsa Igualdad Murcia comparte la información clave para disfrutar de los desfiles con mayor comodidad, seguridad y accesibilidad.
Durante los eventos más multitudinarios, especialmente el Bando de la Huerta (7 de abril) y el Entierro de la Sardina (11 de abril), se han establecido zonas reservadas para personas con movilidad reducida (PMR) en puntos estratégicos del recorrido. Entre ellas destacan la Gran Vía Escultor Francisco Salzillo, junto a la Tribuna de Autoridades; la Plaza de la Fuensanta, uno de los espacios centrales de paso; y la Plaza Martínez Tornel, donde también se concentran servicios de apoyo y control de accesos.
En cuanto a los recorridos, el Bando de la Huerta discurrirá desde la zona del Infante, atravesando la Gran Vía y la Plaza de la Fuensanta hasta finalizar en el entorno de Martínez Tornel. Por su parte, el Entierro de la Sardina recorrerá vías principales como la Avenida San Juan de la Cruz, Princesa, Alameda de Colón, Puente Viejo, Gran Vía y Plaza Circular, entre otros puntos clave del centro de la ciudad.
Para facilitar el acceso a estas zonas, se recomienda llegar con antelación (entre 45 y 60 minutos antes), utilizar el transporte público o aparcamientos disuasorios, identificar previamente las zonas PMR y acudir a los puntos de Protección Civil en caso de necesitar apoyo.
Entre las medidas impulsadas por el Ayuntamiento, destaca la gratuidad del transporte público en días de gran afluencia, como el Bando de la Huerta, así como la habilitación de aparcamientos disuasorios gratuitos, ampliados con plazas reservadas para personas con movilidad reducida. Estas iniciativas contribuyen a mejorar la movilidad y el acceso a los eventos sin necesidad de vehículo privado.
Desde Impulsa Igualdad Murcia se valora positivamente estos avances, aunque se insiste en la necesidad de seguir trabajando para que la accesibilidad sea una realidad permanente y transversal, y no limitada a eventos puntuales. Porque unas fiestas verdaderamente inclusivas son aquellas en las que todas las personas pueden participar en igualdad de condiciones, sin barreras y sin excepciones.
